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Afrontar una producción
Producir un audiovisual no es "empezar a filmar-después montar-y ya está listo el video". Afrontar una producción es algo más complejo si se quiere obtener un resultado digno.
Primero es necesario un pequeño estudio; saber qué tipo de producción vamos a acometer (ver tipos de producción), a quién va dirigido el audiovisual, qué orientación debe tener, sus líneas básicas y contenidos, cómo va a ser su difusión, con qué medios económicos se va a hacer y las exigencias u obligaciones que vaya a imponer el cliente.
A partir de estas premisas podemos enpezar a vertebrar el encargo, lo primero: cuantificarlo a través de una propuesta que integre todos los puntos anteriores y decidir si hacen falta guionistas, documentalistas, creativos, asesores, story-boards...
Si vamos a usar medios especiales como grúas, iluminación, helicóptero, animaciones...
Y por qué formato nos decidiremos. (Ver tipos de producción).
Una vez negociada y aceptada la propuesta por parte del cliente, se pone en marcha la pre-producción, guionaje, story...
La fiesta acaba de empezar.
Llegado a este punto ya tenemos el esqueleto, cuando el cliente ha aprobado el guión, la idea o el story-board, empezaremos a diseñar la producción en sí:
Haremos el plan de rodaje y todas las tareas de pre-producción como localizaciones, atrezzo, artistas, medios, permisos...
Llegó el momento del rodaje, el más esperado por todos:
Cámara, luces, aaaaacción....
Nada más lejos del tópico "cámaras, modelos, luces, fiesta, buen rollo, salir en la tele, trabajo fácil, cobran un pastón, yo también sé coger una cámara..."
Ya es hora de desmentir esta imagen estandarizada, este tópico que tanto daño nos ha hecho y dejar las cosas bien claras: cualquier rodaje es una carrera contra-reloj en la que sólo los buenos profesionales pueden llevarlo a buen puerto en las condiciones adecuadas. Son días de trabajo duro de gente muy especializada y muy bien preparada, de días de trabajo de 20 horas (o más), de trabajos nocturnos o de madrugada, de condiciones mucho más estrictas que una cadena militar de mando, de cargar y descargar material pesado, de ir corriendo todo el día, de no comer, de nervios y tensiones con la finalidad de que todo esté bien. Nervios por si llueve, por la producción, por si falla algo o alguien, por el cliente, por los imprevistos, por los equipos...
Y continuamos con los nervios:
Viene la pos-producción y la sonorización.
Días interminables sentados delante de una cónsola de edición o de una estación de trabajo, horas y horas mirando el mismo panel de monitores teniendo en la cabeza en todo momento el total y las partes del audiovisual para no perder el concepto, el ritmo y la línea del producto, efectos especiales costosos, de muchas horas para pocos segundos finales, ver y ver y ver tropocientas veces la misma secuencia porque el plano no entra, deshacer todo lo hecho y volver a empezar...
Pasa a sonido y otra vez lo mismo, pero añadiendo sesiones con locutores o dobladores. Oir y oir y oir la misma secuencia interminablemente ajustando la mezcla, equalizando, comprimiendo...
Y ya estamos en la cima de los nervios: la presentación al cliente, Le gustará? Qué cambios ordenará? ...
Como era de esperar, hay cambios, en el mejor de los casos retrocede 3 párrafos y sigue jugando.
Resulta que en muchos casos, el "cliente" que ha supervisado la primera versión era un subordinado de la empresa o institución y no se va a molestar al "gran jefe" para una primera versión, llegados a este punto (con una o dos modificaciones a cuestas) se presenta el trabajo al Gran Jefe y como era de esperar: hay cambios. En el mejor de los casos retrocede 4 párrafos y sigue jugando.
Para acabar, la difusión; copiados, copias de emisión, autoría para DVD, distribución...
Con todo esto no pretendo nada más que hacer entender que nuestro trabajo no es un chollo ni nada fácil, sino que es algo muy serio, muy laborioso y de mucha especialización, responsabilidad y experiencia.
Un ejemplo: en todos los años que llevo dedicado a esto (desde 1.982) han pasado por nuestra empresa muchos jóvenes que querían trabajar en nuestro mundo y venían atraídos por los focos y las cámaras, muchos de ellos no han durado ni una semana, y algunos me han confesado que se volvían a trabajar de albañiles, que no era tan duro como lo nuestro, otros han aguantado algunos años y lo han acabado dejando en cuanto han encontrado algo "digno"...
Y todo esto no es más que una selección natural (como la de Darwin) que hace que al fin quedemos aquí los que realmente sentimos esta manera de vivir, los que tenemos el "gusanillo", a los que nos apasiona nuestro trabajo y entendemos que ya que hay que trabajar, hagámoslo en algo que nos gusta aunque no sea tan rentable ni tan estable como lo que ansía la mayoría de la gente (también decir que como en todos los ámbitos, algún "fantasmilla" también se pasea por nuestro mundo, cuidado con ellos, ya que son los que realmente nos pueden hacer mucho daño desde dentro).
Tampoco quiero desanimaros a los que quereis entrar en este mundillo, si no se prueba, nunca se sabrá si gusta y os puedo asegurar que a los que les gusta de verdad, ya nunca pueden dejarlo y de verdad disfrutan en nuestro trabajo. Por ejemplo, una de las "pruebas de fuego" es un directo, la emoción de hacer un programa de televisión en directo, los nervios, la tensión, la entrada... marcan para siempre y si te ha enganchado, ya no hay nada que hacer, estás perdido para siempre, bienvenido al club.
El gran aliciente es que es un reto contínuo, no hay rutina, cada día aprendes o descubres cosas nuevas y muchas veces te las tienes que inventar, te enfrentas a disciplinas, trabajos y clientes diferentes que implican una motivación especial para los que quieren nuevos retos y desafíos y no quieran anclarse en una silla.
Todos estos consejos no dejan de ser una opinión personal, siempre refutable, discutible y sobre los que estaría muy contento de recibir opiniones, consejos, críticas o cualquier comentario por mail.
Autor: Jaume Bordoy, 2002, 2004, 2006, todos los derechos reservados
Autorizo cualquier tipo de difusión, divulgación, distribución o comunicación de este artículo sin cargo alguno, de todo o de parte, siempre que se mencione el autor original y su procedencia (Jaume Bordoy, Mallorca, www.tilt.es), se me comunique el texto usado y su difusión ( mail ) , no sea con fines lucrativos y en el caso de parte/s se haga constar como tal (extracto, parte/s, resumen...).
El Autor:
Jaume Bordoy.
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